¡Si el mundo no está listo para la nueva Colombia, nosotros sí!

EL Dorado by Daniel Calle
Foto de Daniel Calle. Flickr.

El viernes pasado me despedí de mi mamá y de mi país luego de dos semanas de maravillosas vacaciones, una mezcla perfecta de fútbol y familia. Eso sí, antes de dejar la tierrita, cerré mi viaje con broche de oro gracias a una experiencia inolvidable en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá.

Mi vuelo 1784 de JetBlue con destino a Orlando salía a las 7:04 a.m. Luego de chequearme puntual a las 5:15 a.m. con mi hijo, el representante de la aereolínea me recomendó ingresar al área de emigración lo antes posible.

Sin embargo, no le hice caso ya que mi hijo estaba antojado de comer pancakes y yo del desayuno Colombo-Gringo de huevitos con cebolla y tomate y arepitas paisas de McDonalds.

Finalmente entramos a emigración a las 5:50 a.m. y tan pronto vi la fila de por lo menos 300 personas adelante de nosotros, empezó “Cristo a padecer” como dice mi Abuelita. Teníamos menos de una hora para llegar a la sala de abordaje y la multitud se movía como un caracol en la rama de un árbol.

Luego de pasar las bandas de Rayos X a las 6:50 a.m., mi hijo y yo corrimos como almas que llevaba el diablo, atravesando todo el terminal internacional hasta la última puerta número 54.

En medio de nuestra maratón, nos encontraron dos funcionarias del aeropuerto que me preguntaron “¿Pasajeros del vuelo JetBlue, Spadafora?“. Sin detenerme, les respondí con un desalentado “¡Sí!” a lo que ellas avisaron por radio a la puerta de embarque, “¡La señora y el niño van en camino!“.

Cuando entramos al avión las azafatas nos ofrecieron agua, un pasajero nos aplaudió y el resto nos miró con incredulidad. Una vez sentados en nuestras sillas, mi hijo y yo parecíamos caballos de carrera luego de cruzar la meta. A los pocos minutos cerraron la puerta y el avión despegó.

Por la noche, desde la comodidad de mi casa, me di a la tarea de buscar estadísticas sobre el Aeropuerto El Dorado para entender la longitud de la fila y las cifras hablan por sí solas.

Operado por OPAIN (Operadora Aeroportuaria Internacional), un consorcio conformado por firmas de construcción e ingeniería colombianas y la compañía suiza Flughafen Zürich AG–operadora del Aeropuerto Internacional de Zurich–El Dorado es el aeropuerto más importante en Sur América en términos de carga, el segundo en términos de movimientos de aeronaves, y el tercero en número de viajeros.

En resumen, en 2017 El Dorado sirvió casi 31.000.000 millones de pasajeros, 770.000 toneladas de carga y 304.330 movimientos de aviones.

Luego de leer lo anterior, comprendí los ignorantes comentarios del locutor holandés–probablemente un adicto a la cocaína ya que habló con tanta propiedad sobre el tema tras la victoria de Colombia sobre Polonia–acerca de la apabullante presencia de mis compatriotas asistentes a la Copa Mundial Rusia 2018.

Indudablemente este locutor no sabe que Colombia es la cuarta economía de América Latina y el Caribe. Muchísimo menos va a saber que El Dorado ha recibido el premio al mejor aeropuerto de Sur América por parte de World Airport Awards en 2016 y 2017, o que recibió la certificación de cuatro estrellas y el mejor puntaje de satisfacción por parte de Skytrax–firma británica encaragada de evaluar los aeropuertos y aereolíneas en el mundo.

Comparado con el país del locutor, el Aeropuerto Schiphol de Amsterdam apenas alcanza a ocupar el quinto lugar en la lista de los mejores terminales de Europa.

Si bien es cierto que Colombia tiene muchos obstáculos que saltar, nuestro país se ha desarrollado exponencialmente en las pasadas tres décadas y muestra de ello es la construcción de infraestructura alrededor del país. Además, de Pablo Escobar no quedan ni los huesos.

En conclusión, así el mundo no esté listo para ver a Colombia con otros ojos más allá del narcotráfico, nosotros los colombianos sí y muestra de ello es El Dorado, no solo el aeropuerto, sino la leyenda de un país que se está haciendo realidad.

Gracias por leer y compartir.

Xiomara Spadafora

Esta columna fue patrocinada por Zellner Insurance Agency. Muchas cosas en la vida no tienen seguro. Para todo lo demás, llame a Zellner (888) 208-8119

11 Replies to “¡Si el mundo no está listo para la nueva Colombia, nosotros sí!”

  1. Increíble tu escrito, ojalá ese periodista logre leer tu artículo y sienta vergüenza de todos esos comentarios, que con mala intención hizo de nuestro País 🇨🇴

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  2. Muy buen artículo, total verdad sobre el aeropuerto de nuestra ciudad Bogota, he estado en varios aeropuertos de Suramérica y en verdad el Dorado está por encima de la gran nayoria de estos, incluso países que tienen muchos más turistas como Peru, tienen aeropuertos que distan mucho de las instalaciones de el Dorado.

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  3. Las personas que hacen comentarios negativos sobre Colombia, son ignorantes de lo hermosa que es nuestra tierra, todo lo bello que pueda ofrecer un país lo tiene Colombia…si un turista, viene a buscar cosas que no sean las bellezas que posee este hermoso país….pues nunca encontrará nada bueno de que hablar….y eso dice mucho de este personaje….

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  4. Muchas veces por estar pendiente de lo que pasa en el vecindario, no valoramos lo que tenemos, solo por la sencilla razón que nos da miedo conocernos. ¡Gracias! ¡Mil gracias! Por el cometario.

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