La mejor actuación fue la del VAR

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El viernes pasado me puse la camiseta de la Selección Colombia con mucha emoción. En vista de que mi esposo y mi hijo–como buenos gringos–me abandonaron porque no les gusta mucho el soccer (fútbol en inglés) me rodeee de unas figuritas de la Virgen María Auxiliadora, el Diviño Niño y un par de arcángeles.

Tan pronto empezaron a correr los chilenos sentí que estaba viendo un derby ecuestre y no un partido de fútbol. La velocidad de estos jugadores dejaban exhaustos hasta al televidente.

El primer tiempo terminó 0-0 gracias a la intervención del VAR y la anulación de un gol chileno en el minuto 17. Luego, en el segundo tiempo, el VAR volvió a ser el protagonista y anuló un segundo gol de Chile en el minuto 69.

Por desgracia para Colombia el partido llegó a los disparos desde el punto penal y la mala historia volvió a repertirse. Chile pasó y Colombia se quedó por fuera de las semifinales.

Aunque todavía tengo el sabor amargo de la eliminación de Colombia, por primera vez no me sentí defraudada y esto fue gracias al video-arbitraje, VAR. Algunos analistas deportivos lo aplauden, otros lo critican. Sin embargo, es indudable que éste brinda la sensacion de justicia que acelera la recuperación de la tusa.

Todos los deportes de alto rendimiento son escrutinados para mantener un campo de juego justo y garantizar que los ganadores realmente son los mejores en su disciplina. No en vano existen las pruebas anti-doping y los súper cronómetros que marcan diferencias de llegada en nanosegundos como en las competencias de nadadores olímpicos.

Por algo en el fútbol se habían demorado en incluir esta tecnología. Durante más de un siglo, el ojo del árbitro central fue el rey y aunque no me cabe duda que su preparación a nivel mundial es realizada de manera idónea, la realidad es que un árbitro es un ser humano común y corriente y no el hombre increíble.

¿Cuántas jugadas polémicas han quedado sin resolver otorgando victorias a quien no las merecía? Recordarán la “Mano de Dios” de Diego Maradona en el partido de cuartos de final contra Inglaterra en el Mundial de México 1986. ¿Qué habría pasado si el VAR hubiese estado presente?

Como lo he dicho antes, el fútbol es un deporte que despierta las pasiones más profundas, en especial, los compromisos de las selecciones nacionales. Hay goles que son obras de arte que retan todas las leyes físicas y espaciales. Entonces, ¿por qué no legitimizarlas si quedan dudas?

El VAR hizo justicia en el partido de Colombia y Chile en especial al exponer la mano intencional de Vidal en el segundo gol. Al técnico Queiroz le queda aprender de los errores y aplicar las lecciones en los próximos encuentros. Mientras tanto, le llegó la hora a los tramposos y a los actores.

Gracias por leer y compartir.

Xiomara Spadafora

Flotador pinchado

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Durante mis vacaciones en Colombia, mi hijo y yo tuvimos la oportunidad de compartir unos días de descanso en una finca a las afueras de Bogotá en compañía de mi mejor amiga del colegio y sus tres hijos.

Dos mamás y una abuela nos convertimos en los árbitros para controlar las emociones de cuatro niños–dos de ocho años, uno de seis y el menor de tres años y medio. Como era de esperarse hubo situaciones en las que el uno clamaba justicia cuando el otro le quitaba el flotador.

Sin embargo, mi amiga y yo siempre estuvimos listas para escucharlos y tomar una decisión salomónica. Al final del día, todos sabían que no podrían salirse con la suya ya que no nos temblaba la mano para corregirlos. Sigue leyendo “Flotador pinchado”

La Corte Familiar

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El viernes 7 de junio me desperté con un año más de vida y con una noticia que todavía no puedo entender. Me refiero a la decisión de la Corte Constitucional de Colombia de tumbar el artículo del Código de Policía que prohibía el consumo de drogas y alcohol en el espacio público.

Esto significa que la Policía no podrá multar ni obligar a detener sus acciones a aquellos individuos que consuman licor o marihuana en sitios como parques y estadios. Nuevamente, la Corte apeló al derecho al libre desarrollo de la personalidad para determinar que la prohibición era desproporcionada.

Como era de esperarse el rechazo de los alcaldes de las principales ciudades del país fue inmediato. No en vano. Éstos hicieron un juramento en el momento de posesionarse y tienen en sus manos la responsabilidad de velar por la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos. Sigue leyendo “La Corte Familiar”