Primer Día de Colegio

El pasado lunes fue el primer día de Pre-kinder de mi hijo. A pesar de haber preparado con una semana de anticipación todas las cosas que debía tener listas esa mañana–para hacer todo con calma, una vez más corrí como alma que lleva el diablo y embutí a mi hijo en el carro con todo y hasta el morral puesto.

Durante el trayecto de nuestra casa al colegio, mi hijo me vió conduciendo con una sola mano sobre el volante. De pronto, me pegó el grito y me dijo: “¡Mami, pon ambas manos en el volante o nos vamos a estrellar!” Me quede mirándolo en el espejo retrovisor y me pregunté: “¿Cuándo se creció el enano que ya hasta me da consejos sin que yo se los pida?“. Lo tranquilicé y le dije que no nos íbamos a estrellar y puse la otra mano en el volante. ¡Qué bonito, en lugar de uno tengo dos maridos! Sigue leyendo “Primer Día de Colegio”

¿Qué diablos es un “tatsi”?

Alguna vez se han cruzado con alguien que tiene dificultad con la pronunciación de las palabras que contienen la letras “X” o “C”? Para mi desgracia, a mí me ocurre con mucha frecuencia.

Durante mis pasadas vacaciones en Colombia, tuve varias conversaciones con personas que hablaban de los “tatsis” y la problemática generada por la competencia con los conductores prestadores del servicio Uber. Cada vez que oía esta masacre de nuestra gloriosa lengua española, me surgía la pregunta ¿Qué diablos es un “tatsi”? Me provocaba darles clase y decirles “Deletreen conmigo T-A-X-I; ¡Taxi!“. Sigue leyendo “¿Qué diablos es un “tatsi”?”

¿Quién dijo que era tarde?

Querido lector, llena de orgullo y satisfacción le presento el lanzamiento de mi página de internet www.xiomaraspadafora.com

Diseñada y programada por Opium Atelier, esta página se constituye en la realización de una de las metas que tracé para mi vida hace cinco años. Si usted es de las personas que tiende a aplazar los proyectos como yo, entenderá su importancia y cuánta determinación tuve que inyectar para no renunciar.

Pero usted se preguntará ¿por qué ahora? Bueno, 2015 marcó el aniversario número diez de un evento transcendental: el comienzo de mi vida en los Estados Unidos. El día que aterricé en territorio norteamericano, mi vida cambió para siempre, pues no solo cambié de país sino de profesión. Empecé a vender seguros en lugar de historias, y dejé empacada en una maleta mi pasión por la escritura y el periodismo. Era muy claro que mi acento latino no calificaba para las noticias de las siete de la noche en Orlando. Sigue leyendo “¿Quién dijo que era tarde?”

Nunca le dé la Espalda

El día de volver a casa llegó el lunes pasado, y nuevamente lloré como una niña perdida en el avión–después de haber chillado en la casa de mi mamá y en la sala de espera—cuando vi una bandera de Colombia agitándose en el aire a través de la ventana durante el despegue. Uno pensaría que después de 10 años de vivir por fuera decir adiós es más fácil; por el contrario. Se hace más difícil, pues a medida que pasan los años, mi corazón crece al igual que el amor que siento por mi mamá y mi familia.

Otro amor que crece en la distancia, es el amor por las pequeñas cosas que hacen la vida más fácil en Colombia, como los salones de belleza y las empleadas del servicio. Aunque no me veo viviendo en mi país en un tiempo cercano, si sé que allí me voy a jubilar. Yo ya le dije a mi esposo “¡Ni creas que yo me voy a tinturar las canas sola o a limpiar la casa después de mis 50!”. Sigue leyendo “Nunca le dé la Espalda”