Mi Hijo no es Perfecto

Cuando mira a su hijo, ¿ha escuchado esa vocecita que dice “Él es perfecto”, y luego queda en silencio cuando los gritos que pega a todo pulmón corriendo por el corredor le deja un pito retumbando en los oídos? A mí me pasa todos los días.

Un día en la vida de un niño de cuatro años es como un día en un parque temático de Disney. El espectro de emociones oscila entre emoción y frustración a la velocidad de la luz, y mientras tanto, nosotros los papás—bueno, las mamás—sobrevivimos las 24 horas bajo la influencia de una droga llamada “puro amor”; los papás entre tanto, son sordos o inmunes a los chillidos. Sigue leyendo “Mi Hijo no es Perfecto”

Octubre: Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama

El pasado 8 de septiembre tuve el placer de experimentar la “sanduchera” por primera vez en mi vida. Dos semanas antes—el primer día de colegio de mi hijo para ser exacta—sentí una bolita tan grande como una almendra en la parte superior de mi seno derecho mientras me secaba al salir de la ducha. Al instante sentí un retorcijón en el estómago que me dejó sin aliento.

Mi hijo estaba montando patineta—su medio de transporte favorito dentro de la casa últimamente—riéndose a carcajadas mientras yo luchaba por trágame las olas de lágrimas que me inundaban los ojos. Me maquillé con mi pulso de maraquera—de milagro no quedé como una máscara de Halloween–y salí corriendo a llevar a mi hijo al jardín. Sigue leyendo “Octubre: Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama”

Mini Campeones

El sábado pasado fue el primer partido de fútbol de mi hijo en la categoría de menores de cinco años. Ya había tenido dos prácticas pero yo no tenía permiso de asistir. El año pasado me transformé en una Mamá Osa cuando un niño más grande le pegó a mi bebé de tres años una patada en la espalda con los guayos.

Como mi marido teme que un día voy a salir en las noticias de las siete, esposada y reseñada con el cartel en el pecho, hicimos un trato: él lleva al niño a las prácticas y yo solo los puedo acompañar a los partidos. Sigue leyendo “Mini Campeones”

¡Perro Cambio!

El pasado fin de semana fue el puente más lluvioso de todo el año. Mis pobres perritos, Rusty y Sasha, me miraron fijamente por cuatro días con la esperanza de que volviéramos a nuestras caminatas de la tarde. Cada vez que me veían ponerme los tenis, empezaban a batir la cola.

Pero su entusiasmo se desvanecía, cuando se daban cuenta que la única que iba a caminar era yo, en la trotadora. Podía escucharlos renegar entre las muelas: “¿Por qué le gustará caminar en ese aparato? ¡No hay nada que oler!Sigue leyendo “¡Perro Cambio!”

¿Paciencia? ¿Quién tiene tiempo para eso?

La semana pasada fue muy importante por dos razones: mi hijo entró a Pre-Kinder y este pechito volvió a trabajar fuera de la casa. Desde el momento en que mi hijo llegó al mundo, lo único que quería hacer era estar con él y hacer todo por él. Mi esposo y yo decidimos cuando nos casamos que tendríamos solo un hijo, así que con mayor razón no me quería perder nada; ni una sonrisa, un llanto, ¡ni un hipo!

Para poder hacerlo, me dí un ascenso laboral y pasé de cargo medio a gerente al aceptar el trabajo más difícil que he tenido en mi vida: ama de casa. No tenía jefe ni compañeros de oficina; ni siquiera una descripción de mis obligaciones. Estaba al mando de todas las tareas del hogar y mi desempeño era evaluado por el más duro de los directivos: yo misma. Sigue leyendo “¿Paciencia? ¿Quién tiene tiempo para eso?”