Críticas Destructivas

Criticas Destructivas

La semana pasada me reí a carcajadas leyendo las declaraciones de Rigoberto Urán, luego de ganar la etapa más emocionante y accidentada del Tour de Francia. Lo fascinante de sus declaraciones desparpajadas y llenas de humor es que, con éstas, el escarabajo antioqueño encontró el mejor antídoto para combatir los ataques ponzoñosos de los críticos.

Como el mismo Urán lo dijo en una entrevista seguida a su triunfo el pasado 9 de julio, “El quipo sabía que estaba bien, que había entrenado. Pero en este mundo cuando uno tiene dos años malos ya te quieren retirar“. Esta indirecta da en el blanco de la prensa colombiana deportiva la cual no se cansa de juzgar sin misericordia cuando el triunfo es esquivo.

En este aspecto la prensa deportiva de Colombia y de Estados Unidos tienen una gran diferencia. La mayoría de los comentaristas estadounidenses, sea cual sea la disciplina, son ex-deportistas del más alto nivel y sus puntos de vista parten desde la experiencia de primera mano y no desde la comodidad de las cabinas climatizadas.

En contraste, muchos de los reconocidos comentaristas deportivos de Colombia jamás se han montado a una bicicleta o han pisado la grama de un estadio en calidad de jugadores–lo cual se evidencia en las “tulas” que varios de ellos cargan en sus abdómenes–y así jamás hayan sudado una camiseta, a la hora de criticar siempre tienen el cuchillo bien afilado.

Sin embargo, la crítica destructiva no es exclusiva de la prensa deportiva y prueba de esto es el más candente enfrentamiento entre el columnista Daniel Samper Ospina y el ex-presidente y actual senador de Colombia, Álvaro Uribe Vélez.

El incendiario trino con el que Uribe acusa a Samper Ospina de violador de niños, ha generado todo tipo de reacciones en los medios de comunicación, los cuales como era de esperarse, se solidarizaron con el columnista. Han hablado tan bonito sobre su colega que la Madre Teresa de Calcuta debería donarle su título de santidad.

Ahora, si bien es cierto que la acusación de Uribe es muy seria y Samper Ospina tiene todo el derecho de demandarlo por calumnia, de ahí a catalogar esta “pelea de gallos” como atentado a la libertad de expresión y a la libertad de prensa me parece una exageración.

El Derecho a la Libertad de Expresión consagrado en el Artículo 20 de la Constitución Política de Colombia contempla: “Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación. Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura“.

Teniendo en cuenta la legislación, ¿en qué momento Uribe está violando este derecho? El Derecho a la Honra de pronto (Artículo 21). Un verdadero ataque a la libertad de expresion sería que Samper Ospina hubiera sido encarcelado, que Uribe hubiera cerrado las puertas de la revista del columnista o le hubiera cortado el servicio de internet para difundir sus escritos.

¡Qué dirán nuestros hermanos venezolanos quienes sí saben lo que significa la censura de la prensa!

En mi opinión, Samper está recibiendo un trago, muy amargo, de su propia medicina. El exitoso columnista es el padre de un género de opinión que critica y avergüenza sin misericordia a los protagonistas de sus historias–y muchas de ellas lo merecen, especialmente los políticos corruptos. Aún así, Samper Ospina no es un juez, pero esto no le impide dar veredictos en los estrados de la opinión pública.

Ayer pasé horas leyendo los comentarios de usuarios en Twitter y aunque hay posiciones viscerales de parte y parte, la mayoría apunta a que las críticas destructivas de Daniel Samper Ospina por fin le pasaron cuenta de cobro. En esta ocasión el herido es el verdugo y la lucha es por su propia integridad.

Gracias por leer y compartir.

Xiomara Spadafora

Esta columna fue patrocinada por Zellner Insurance Agency. Muchas cosas en la vida no tienen seguro. Para todo lo demás, llame a Zellner (888) 208-8119

2 comentarios en “Críticas Destructivas

  1. Anónimo

    De hombres de honor es reconocer nuestros errores. Ojalá Daniel samper tenga el mínimo de conciencia y rediseñe sus críticas enfocadas no sólo a destruir a las personas simplemente por creerse dueño de una pluma. Y aplausos y reconocimiento para nuestros escarabajos por sudar la camiseta y hacer que la palabra Colombia suene en el exterior. Feliz día y gracias por compartir esta historia

    Le gusta a 1 persona

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