Ojalá yo fuera mi perra

Sasha roncando.

Ver a mi hermosa perrita Sasha dormir—y roncar como un tren—me da una paz increíble estos días. Sasha tiene trece años humanos y vive una vida que envidio.

Sasha es dueña de tres camas abollonadas, distribuidas en puntos estratégicos de nuestra casa para tomar las 24 siestas del día, cada una de una hora.

Adicionalmente, debido al fuerte invierno que estamos pasando en la Florida, ahora Sasha modela un sweater rosa pálido con el letrero en la espalda: “Los fines de semana son mis favoritos”. Este letrero me dio la idea de este blog porque en realidad, su vida es un eterno fin de semana.

¡Cómo quisiera ser Sasha! Si fuera así, habría podido silenciar la lucha libre telefónica de mi mami con Avianca, la cual empezó el miércoles en la mañana y terminó el viernes en la noche.

Como millones de pasajeros en el mundo, mi mamá tuvo que cancelar sus planes de regreso a Colombia cuando la pandemia explotó. Desde diciembre de 2019, nuestra casa es su casa en USA.

Cuando el rayito de esperanza empezó a brillar con el inicio de la vacunación de Covid-19 en la Florida, mi mami decidió que era hora de planear un viaje a Bogotá para darle una vuelta a su propiedad.

Entonces nos sentamos a buscar un vuelo en la página de Avianca siguiendo las instrucciones del último e-mail que mi mamá recibió por parte de la aerolínea. De acuerdo con esta comunicación, ella tenía un bono de US$300.

Lo que no le dijeron es que para redimir aquel bono, tendría que soportar 60 horas de ansiedad y estrés, retando la efectividad de la medicina que toma para la hipertensión.

Aunque debo admitir que los computadores son mis enemigos mortales y que no soy la más sabia en cosas de internet, estoy completamente segura de que el link “Cambie su vuelo” en la página de Avianca fue desactivado a propósito.

De esta manera, obligan a los pasajeros a llamar a la línea de servicio al cliente con la esperanza de que muchos de éstos se rindan ante la espera interminable y decidan comprar un nuevo tiquete y renunciar a sus bonos.

Pero lo que desconoce Avianca es la herencia de mujeres guerreras de mi familia. Seguimos en la lucha agotando todas las avenidas de comunicación—teléfono, Vianca chat y WhatsApp chat—y 48 horas después, mi mamá recibió un mensaje en el que un representante le preguntó: “¿Todavía se encuentra esperando?” ¡Qué humillación!

Doce horas después de incontables mensajes, el representante logró confirmar el bono y aplicarlo a la cuenta de mi mamá para una futura reserva. En este punto creo que un poder celestial intervino para salvarnos de la locura.

Ahora, mientras escribo este blog, estoy entre el carro al frente de un centro médico ambulatorio esperando a que mi esposo salga de un examen gástrico. Debido a Covid-19, no permiten acompañantes dentro del edificio, aún cuando el paciente no puede estar solo luego del procedimiento.

Lo que más me entristece es no poder estar con él durante la recuperación de la anestesia, ya que mi esposo se convierte en comediante. En el pasado, doctores y enfermeras lo han aplaudido.

Mientras espero, me estoy tomando un café de Starbucks por el que pagué cinco dólares, el cual no puedo beber dentro de la tienda porque, debido al Covid-19, las mesas están bloqueadas para los consumidores.

Trato de ser consciente y de obedecer las reglas de la pandemia. Pero los millones de abusos cometidos diariamente por el gobierno y entidades del sector privado en contra de los consumidores, todo en nombre de Covid-19, son preocupantes y desalentadores.

Por esta razón quisiera ser Sasha, pues hoy en día les va mejor a los perros que a los humanos en misa.

Gracias por leer y compartir.

Xiomara Spadafora

P.D. Todavía tengo un bono para redimir con una compañía de cruceros desde junio de 2020. Cuando haga esa llamada, les cuento cómo me va.

Una respuesta para “Ojalá yo fuera mi perra”

  1. Relajante columna en medio de tanto alboroto que hay por estos dias. La perrita es hermosa y bendecida de tener una madre perruna tan especial y amorosa. Todas las aerolíneas juegan con sus clientes como les da la gana, pero hay que vestirse de total paciencia para lograr el objetivo. Gracias por compartirnos este bonito y divertido blog 😜

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