Una Vida Llena de Regalos

Xiomara Spadafora A Lifetime of Presents.jpgLa semana pasada estuvo llena de celebraciones. Primero, mi Mamá llegó de Colombia a consentirnos y alegrarnos la vida por un mes. Cuando entró a la casa, mis perros se enloquecieron y me pareció escuchar a Rusty decir entre dientes, “¡Gracias a Dios volvió Nana!”, a lo que Sasha añadió, “¡Ya estaba harta de la comida de perros y las caminatas tarde!

El segundo motivo fue el cumpleaños número cinco de mi hijo. Una vez más sentí la dulce nostalgia al recordar la primera vez que nos miramos, luego del ayuno más largo de mi vida–lo único que me daban era hielo picado–y veintinueve horas de trabajo de parto.

A pesar de los constantes avances de la ciencia, me parece increíble que aún no hayan encontrado la manera de alimentar a las futuras mamás durante una tarea que consume la energía necesaria para correr el decatlón en los Olímpicos.

La mañana de su cumpleaños entré a su cuarto, todavía en la oscuridad, y lo desperté cantándole el Happy Birthday, para mi sorpresa muy entonada. Cuando abrió sus ojitos me sonrió y me ataqué a llorar un río. Me abrazó y me secó las lágrimas mientras yo le decía, “No estoy triste. Estoy feliz porque tú eres lo mejor de mi vida

Al escoger el tema de la columna de hoy, reflexioné acerca de los últimos cinco años de mi vida. Mi pequeño hombrecito ya es más independiente–puede ir al baño solo y… creo que eso es todo–lo que hace mi vida un poco más fácil. Hoy en día puedo pensar en mis necesidades antes que en las necesidades de mi hijo, mi esposo y mis perros.

Por ejemplo, ya no me siento culpable cuando me estoy haciendo el pedicure en el salón. Antes, le decía a la muchacha que no me hiciera el masaje en las piernas pues estaba de afán, y terminaba dañando el esmalte fresco con los pedales del carro, porque no me sentaba ni un par de minutos debajo del ventilador para secarlos.

Por otro lado, me he dado cuenta de ciertos cambios físicos en las últimas dos semanas. Mi pelo ha crecido notablemente y tiene más cuerpo y volumen. Durante los primeros años de mi hijo, mi pelo parecía una escoba y no había poder humano para dominar el friz y terminaba siempre agarrándome una cola de caballo.

También he notado que las libras de más que me han acompañado en mi abdomen, me están abandonando sin necesidad de amenazarlas con un bisturí. Creo que mi mente finalmente está encontrando su punto de equilibrio, lo que le permite a mi metabolismo hacer su trabajo.

Sin embargo, en este aspecto, no espero una victoria permanente, ¡pero qué carajo! Por el momento disfrutaré que los pantalones me queden sin tener que untarme mantequilla.

Mi esposo también ha salido beneficiado con mis cambios, pues ahora lo escucho cuando me habla. Por mucho tiempo, no sé si por las hormonas o el cansancio, sentía que lo miraba–como mis perros me miran cuando tengo comida en las manos–fijamente, pero sin prestarle atención a lo que me estaba diciendo. Claro está que si le preguntan, dirá que todavía lo ignoro.

Y por último, el cambio que más estoy disfrutando es mi nuevo automóvil. El sábado pasado tenía que devolver la camioneta SUV que tuve por dos años porque el contrato se acabó. Después de cotizar una nueva, los precios me sacaron espantada. Siguiendo una corazonada, llamé al concesionario de una marca alemana y luego de negociar, como toda una profesional, me resultó un mejor negocio.

Durante once años conduje camionetas por la comodidad y la capacidad de carga. Pero cuando me monté en mi nuevo juguetito y escuché el motor hacer run run, sonreí y aceleré dejando a los otros carros viendo un chispero en el semáforo. Aunque quien cumplió años fue mi hijo, yo también celebré, pues como dice mi Mamá, la maternidad es una vida llena de regalos.

Gracias por leer y compartir.

Xiomara Spadafora

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Esta columna fue patrocinada por Zellner Insurance Agency. “Hay muchas cosas en la vida que no tienen seguro. Para todo lo demás, llama a Zellner (888)208-8119

10 comentarios en “Una Vida Llena de Regalos

  1. María eugenia

    Muy tierna y la más sentida historia escrita desde el corazón de madre. Cada año de tu niño llegara con más sorpresas y una inmensa gratificacion por el deber cumplido. Felicidades por esos regalos que te da la vida!

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  2. Tania

    Increíble la columna de esta semana, me siento muy identificada y eso que yo apenas estoy empezando, solo para citar algunos ejemplos tengo el pelo recogido todos los días y estoy pensando cambiar de automóvil a camioneta por el trasteo de mi hijo.

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  3. Anónimo

    Hola mi escritora preferida. 👏👏
    Disfruta a mami todos lis días q estén juntas . De acuerdo en lo referente a los avances tecnológicos… Están estancados … Hace unos años …También padecí lo mismo jaja.
    Todo lo q dices es verdad …lo estoy viendo en mi hija madre desde hace 4 meses..lo leyó y se identificó pero lo más importante es q todo eso hay q vivirlo para realizarse como madres. 💋👏😘👍💐🎉

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  4. Luz

    Felicitaciones mi escritora preferida. Muy especial y sentido el contenido anterior… Disfrute con mama todos los días. Toda tu narración y descripción de hechos la estoy volviendo a vivir con tania y Lorenzo, pero es la realidad para sentirse realizadas como madres. La sonrisa y mirada de Gabriel en tu foto así lo demuestra…hace olvidar lo duro pero maravilloso de la crianza….💋💋

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