“Mi amor… estoy tan aburrido”

Solo dos semanas han pasado de las vacaciones más largas que he tomado desde que me casé, y ya puedo escuchar la ansiedad en la voz de mi esposo cuando hablamos por teléfono. Además del acostumbrado “Te amo y te extraño” al final de nuestras conversaciones, mi esposo me dijo anoche: “Mi amor… estoy tan aburrido”.

A pesar de que nuestros días sean ocupados, maridos y mujeres comparten un espacio especial en el tiempo, que sin importar su duración, construye los lazos del matrimonio. Cuando uno está soltero es difícil imaginar pensar en otro. Nunca hay tiempo para pensar en las necesidades de alguien más cuando nuestros objetivos personales son la meta para alcanzar. Sigue leyendo ““Mi amor… estoy tan aburrido””

Fina Estampa

Una semana ha pasado desde que mi hijo y yo aterrizamos en Bogotá. Además del ajuste normal al clima frío y a la altitud –mi ciudad natal está a 2,600 metros sobre el nivel del mar—hemos disfrutado de la compañía de mi mamá, mi abuelita, tíos, tías, primos y sus perritos, y de mi mejor amiga del colegio y sus hijitos. Están leyendo bien; en solo una semana ya he visto a todas estas personas.

Los colombianos somos famosos en el mundo por nuestra calidez y familiaridad. No hay necesidad de una fecha o razón especial para visitarse; cualquier día se puede convertir en una reunión familiar en cuestión de horas. Sin importar si viven cerca o al otro lado de la ciudad, nunca es tarde para tomarse un cafecito y echar chisme. Sigue leyendo “Fina Estampa”

“¡Pero claro que sé prender la lavadora!”

Cuando lean esta historia, mi hijo y yo estaremos en el Aeropuerto Internacional de Orlando próximos a abordar el avión de Copa Airlines con destino a Bogotá, Colombia. Por primera vez en los 10 años que llevo viviendo en Estados Unidos desde que me mudé en 2005, estaré en mi ciudad natal por un mes completo. Si yo estaba como un “marrano estrenando lazo” de la felicidad antes del viaje, imagínense a mi Mamá –soy su única hija y mi hijo es su único nieto. Ahora, si bien es cierto mi alegría era incontenible, también me embargó la ansiedad de dejar a mi marido a cargo de las labores del hogar y de mis perritos, Rusty y Sasha. Sigue leyendo ““¡Pero claro que sé prender la lavadora!””

Perrito Regañado

La semana pasada fue la más caliente de mi vida. No porque haya tenido una aventura con mi esposo en algún lugar exótico del mundo, sino porque en realidad fue la semana más caliente en los registros históricos de Jacksonville.

Llevo viviendo casi ocho años en esta ciudad y nunca antes había visto el marcador de la temperatura de mi carro alcanzar los 110 grados Fahrenheit (43.3 grados centígrados) Cómo sería el calor, que cuando me sumergí en la piscina de la comunidad, no sentí refresco sino ardor, pues el agua estaba tan caliente que parecía una sopa recién servida. Sigue leyendo “Perrito Regañado”

“Todo lo que puede suceder sucede” Parte II

El día después de mi cumpleaños, me levanté con un año más a cuestas. Todavía recuerdo lo lento que pasaban los años cuando era una adolescente. Ahora los años pasan a la velocidad de la luz y son imposibles de detener como un tren de carga. Sin embargo, esa mañana me miré al espejo mientras me ponía mi bikini nuevo y me dije: “No estoy nada mal; esto todavía se puede arreglar con lipo”.

Mientras me embadurnaba la cara de bloqueador solar y base de maquillaje –para que sepan es la mejor manera de prevenir daño solar—mi hijo alistaba sus juguetes de playa, mi hijastra bostezaba en el sofá, y mi marido se emperifollaba para ir a jugar golf con sus hermanos. Nuestras vacaciones habían comenzado oficialmente, y yo no hallaba la hora de estirarme en una silla de playa y absorber toda la vitamina D de los rayos solares. Sigue leyendo ““Todo lo que puede suceder sucede” Parte II”

“Todo lo que puede suceder, sucede” Parte I

La familia de mi esposo está repartida por todo Estados Unidos. El hermano mayor vive en Texas, la hermana en Missouri, el hermano del medio en Ohio, y nosotros en la Florida. Desde la muerte de mi suegra hace cinco años, nunca se había reunido la familia completa. Por esta razón, se propusieron lograrlo este verano.

El plan consistía en compartir cinco noches y seis días –empezando el domingo—en el famoso balneario de la Florida llamado Destin, que queda en el Golfo de México. Mi esposo tiene un amigo que vive cerca a esa ciudad así que decidimos que el “combo”–mi esposo, su hija de dieciséis años, nuestro hijo de cuatro años y este pechito– viajara el sábado en lugar del domingo para visitarlo y pasar la noche en su casa. Sigue leyendo ““Todo lo que puede suceder, sucede” Parte I”

La Garra de Sasha

A Rusty y Sasha, mis hijos perrunos, les fascina marcar su territorio cuantas veces sea posible cuando salen de la casa. Rusty levanta la pata mil veces y pretende mojar postes y árboles así no le salga ni una gotica. Aunque Sasha es hembra, también le fascina acurrucarse y dejar su esencia por doquier. Nunca me había percatado de ese rasgo de su personalidad, pues pensé que era cosa de la edad. ¡Carajo, yo voy al baño por lo menos 30 veces al día! Sigue leyendo “La Garra de Sasha”

Volverá a Florecer

Durante el fin de semana festivo tuve la fortuna de compartir tiempo con dos de mis mejores amigas –una, compañera de aventuras de la Facultad de Comunicación Social en la Universidad Javeriana de Bogotá, y la otra, su prima que vive en Miami y que conocí cuando me mudé a los Estados Unidos. Debido a la distancia que existe entre las tres, el punto medio de encuentro siempre es la casa de la que vive en Orlando.

Mi esposo y mi hijo se quedaron en casa y me dieron el día libre–¡cosa que jamás había ocurrido y que ahora pienso hacer más seguido!–para viajar a Orlando y encontrarme con mis “mosqueteras”. Desde mi llegada y durante 20 horas continuas, las tres amigas hablamos sin parar de todo lo que nos había ocurrido en los últimos dos meses. Como diría uno de mis tíos que en paz descanse: “Éstas viejas están jugando La que respira pierde la palabra“. Sigue leyendo “Volverá a Florecer”

Garras de Águila

El próximo lunes es el festivo Memorial Day. A diferencia de Colombia –que tiene días feriados para todos los santos católicos, y festivales con reinado incluido para todos los granos, vegetales y frutas– en Estados Unidos apreciamos los pocos “holidays” o puentes que hay. Este fin de semana prácticamente inicia el verano de 2015 y con este, el desfile de personas que les encanta mostrar sus atributos en camisetas esqueleto y sus garras de águila en sandalias. Sigue leyendo “Garras de Águila”

Trasquilada

Rusty, mi perro gozque -mezcla de Shiba-Inu y Terrier- tiene pelo corto pero muy tupido por lo cual, tengo que afeitarlo todos los años por esta época cuando la temperatura empieza a subir. De lo contrario, mi pobre animalito viviría sudando igual que un esquimal en una plaza de mercado de tierra caliente al medio día. A pesar de sentir la frescura, Rusty siempre regresa a la casa con una actitud de rebeldía. El miércoles pasado entendí por qué. Sigue leyendo “Trasquilada”